Por segundo trimestre consecutivo, el ICAE-Apurímac lideró largamente el crecimiento a nivel regional. Ello se debió a la fuerte expansión del sector minero (1,846%) debido, principalmente, a la producción de cobre del proyecto Las Bambas. Esta operación también ha incidido en el crecimiento del empleo total en la ciudad de Abancay (8.2%), que se explica por la mayor demanda laboral de los sectores transporte, almacenes y comunicaciones (40.0%) y servicios (9.4%).

El crecimiento regional estimado respondería a las características de la economía de Apurímac. En el 2015, el PBI de la región fue de S/. 2,651 millones, lo cual representó tan solo el 0.5% del PBI nacional. En el 2016, solo la producción de Las Bambas añadiría aproximadamente S/. 4,554 millones[1] al PBI de Apurímac. Es decir, dada la magnitud de dicho proyecto, el PBI apurimense se multiplicaría 2.7 veces en el año. Con ello, la participación del sector minero en dicha región se elevaría de 11% en el 2015 a 65% en el 2016.

La región con el segundo mayor crecimiento fue Arequipa (29.3%), impulsada por el fuerte incremento de la producción de cobre (115.0%) y de molibdeno (244.5%) debido a la ampliación de la mina Cerro Verde. El tercer mayor crecimiento fue del ICAE-Madre de Dios (15.1%), explicado por la aceleración de la producción de oro (29.4%, frente a 15.0% en el 2T 16) debido a la mayor extracción artesanal.

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Las regiones con peores desempeños en el trimestre fueron Loreto (-23.9%) y Cajamarca (-5.6%). En Loreto, la producción de petróleo crudo volvió a caer fuertemente (-74.6%), lo que se debe al cierre del Oleducto Norperuano, conflictos sociales y el menor precio internacional del crudo. En el caso de Cajamarca, la producción de oro continuó cayendo (-24.4%), en parte por las menores reservas del mineral en las unidades de Yanacocha (-39.2%) y el retraso en el inicio de nuevas operaciones mineras.

Las regiones del centro lideraron el crecimiento (17.0%) debido a que Apurímac continúa con un desempeño extraordinario. Las regiones del sur avanzaron 11.6% por el dinamismo de Arequipa y la fuerte recuperación de Ica (de -1.5% en 2T-16 a 8.4% en 3T-16). Por otro lado, las regiones del norte registraron un débil crecimiento por el negativo desempeño de Cajamarca (-5.6%) y Piura (-4.5%), pese al resultado de Áncash (8.7%) y la recuperación de La Libertad (de -4.0% a 3.0%). Las regiones orientales cayeron fuertemente (-7.6%) y mantienen la tendencia negativa desde el 3T-15.

Las regiones mineras[2] crecieron 12.6% en el tercer trimestre del 2016 y lideraron el crecimiento nacional por sexto trimestre consecutivo. Las regiones no mineras acentuaron la tendencia negativa de crecimiento y acumulan tres trimestres de caída contínua. La región Lima aceleró levemente su crecimiento (de 2.4% a 3.1%) ante las mejoras de los sectores comercio y servicios, explicados por las mayores ventas de energía (8.5%) y el mayor flujo de vehículos (14.0%). Por otra parte, el empleo industrial en la ciudad capital volvió a caer y acumula 11 trimestres consecutivos en negativo.

Al tercer trimestre del 2016, cinco regiones se encontrarían en recesión: Loreto, Piura, Tacna, Tumbes y Moquegua. En tanto, La Libertad habría superado una fuerte recesión luego de la recuperación de los sectores agropecuario, manufacturero y de construcción. Por último, el número de regiones con crecimiento negativo sigue aumentando cada trimestre. Este indicador pasó de promediar 6.4 entre los años 2013 y 2015, a 8.3 en lo que va del año.