Nos indignamos frente a la decepción de escuchar que Estados Unidos se retiraba del acuerdo de Paris. En el Perú, nos indignamos por la leche, que no era leche, vendida por Pura Vida. Nos preocupamos por las decisiones tomadas en otros países y cuando nos sentimos estafados, pero ¿nos preocupamos por la salud de nuestro planeta luego de decisiones tomadas por nuestro gobierno?

La semana pasada, el estado peruano decidió reducir los estándares de calidad del aire en lo que concierne al azufre y parece que la mayoría de los peruanos no están enterados. En abril pasado, el Ministerio del Ambiente (Minam) propuso reducir el estándar de dióxido de azufre (SO2) a 250 ug/m3. Antes de esta proposición, el valor de SO2 en el aire máximo era de 20 ug/m3. El cambio propuesto causó preocupación en miembros de la “Sociedad Peruana del derecho ambiental” (SPDA) que cuestionaron el cambio de estándares. Pese a las alertas, la semana pasada el Minam oficializó los nuevos estándares.

Las consecuencias de esta decisión son varias. En primer lugar, según la OMS, los ingresos hospitalarios por cardiopatía y mortalidad son mayores cuando los niveles de SO2 son más altos. Además, al reducir los estándares de calidad ambiental, se va en contra de la búsqueda de un ambiente sano y equilibrado siguiendo los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la ONU. Una de las razones presentadas por el Minam fue que varios países admiten valores de SO2 mayores, como Brasil (365 ug/m3), Canadá con (300 ug/m3) o Chile (250 ug/m3). Lo que les hizo falta mencionar son los países con valores inferiores a los del Perú como Corea del Sur (131 ug/m3), la Comunidad Europea (125 ug/m3) o India (80 ug/m3). Además países como Chile buscan reducir sus estándares hasta 150 ug/m3, mostrando una vez más que países de la región quieren mejorar sus condiciones climáticas y no crean reglas empeorándolas.

Es un cambio drástico que entristece a medio ambientalistas mundialmente y debería preocuparnos a todos. Esto viene luego de que, en el 2015, se apruebe el plan de Adecuación de las actividades minero-metalúrgicas de Dow Run en la Oroya que adecuaba los ECA del 2011 de 365 ug/m3 diarios a un plazo e 14 años hasta el 2029. A pesar de las malas noticias que impactan la calidad de aire del mundo entero, el Perú sí ha tomado decisiones acertadas en otros aspectos.

La semana pasada el congreso aprobó la adhesión del Perú al mayor tratado internacional contra la pesca ilegal. Fue una aprobación unánime al acuerdo que fue impulsado por la FAO en más de 30 países además de la Unión Europea. Una vez que el presidente ratifique este acuerdo, se obligará a naves extranjeras a informar sobre sus actividades y sus capturas para poder ingresar a los puertos de nuestro país.

Buenas y cuestionables decisiones relacionadas a lo medioambiental se viven en el país. Las acciones hablan más claro que las palabras pero aún así es reconfortante haber escuchado a nuestro presidente hablar luego de su reunión en el Palacio del Eliseo con su homólogo Emmanuel Macron. En su visita a Paris, el presidente Pedro Pablo Kuczynski habló en Francés y Español ratificando lo dicho por Macron, es decir confirmando el compromiso con el acuerdo de Paris y la lucha contra el cambio climático.

Esperemos que la nueva medida tomada por el Minam no genere consecuencias, a largo o corto plazo, dañinas para nuestro país y no nos obliguen a buscar purificadores de aire, como el que se instaló en Jesús María hace 3 años. Sin embargo, no nos quedemos de brazos cruzados, hay decisiones positivas que también han sido tomadas por el gobierno. Nos corresponde como ciudadanos tomar buenas decisiones igualmente. Para proteger el medio ambiente ¿qué decisiones estás tomando tú? Para que tus palabras y tus actos concuerden, tú ¿qué estás haciendo?

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