En la noche del martes, en Chicago, el presidente de los Estados Unidos, Barack Obama, dio su discurso de despedida a los estadounidenses.

La ciudad es especialmente simbólica para el presidente, pues es donde fue un organizador de comunidad durante su juventud, y donde hace 8 años recibió su primera victoria como presidente del país norteamericano:

“Aquí es dónde aprendí que el cambio solo sucede cuando un grupo de personas ordinarias se involucran, se comprometen, y se unen para exigirlo”, dijo Obama a la multitud. “Después de ocho años como su presidente sigo creyendo en eso. Y esto no es solo mi creencia, es el corazón palpitante de nuestra idea americana – nuestro audaz experimento de autogobernanza”.

El presidente recordó los logros de los últimos ocho años, como revertir la recesión, expandir el sistema de salud, y vencer a Osama bin Laden. Además, hizo hincapié en las adversidades que afectaron a la solidaridad norteamericana, como el terrorismo, la desigualdad, y los cambios demográficos.

“Estas fuerzas no solo han probado nuestra seguridad y prosperidad, sino que están probando nuestra democracia también”, dijo. “Y cómo enfrentar estos desafíos a nuestra democracia determinará nuestra capacidad de educar a nuestros niños, crear buenos empleos y proteger nuestra patria”.

Instó a los estadounidenses a tener empatía por sus conciudadanos que son diferentes de ellos.

“Para los negros y otros grupos minoritarios, significa atar nuestras propias luchas por la justicia a los desafíos que enfrentan muchas personas en este país – no solo el refugiado, el inmigrante, el pobre rural, el transgénero americano, Un chico de edad blanca que desde el exterior puede parecer que tiene ventajas, pero que ha visto su mundo revuelto por el cambio económico, cultural y tecnológico. Tenemos que prestar atención y escuchar “.

Asimismo, insto que los ciudadanos se muevan fuera de su ‘burbuja’ y se adhieran a los hechos sobre las opiniones. Recordó que mediante la milicia y diplomacia, Estados Unidos, exitosamente se enfrentó a las adversidades del mundo, pero que los valores democráticos siguen siendo vulnerable en los hogares.

Indicó que quienes están descontentos con la política deberían involucrarse, tanto dialogando con sus vecinos, organizando eventos, o hasta volviéndose candidatos a la presidencia. “Eso es lo que exige nuestra democracia. Te necesita “, dijo. “No sólo cuando hay elecciones, no sólo cuando su propio interés está en juego, sino durante toda la vida”.

El presidente también agradeció a su familia y a su vicepresidente, Joe Biden.

Concluyó el discurso emotivamente, incluso haciendo referencia al icónico eslogan de su primera campaña:

“Les estoy pidiendo que crean. No en mi capacidad para producir el cambio, sino en la suya”, y concluyó con el recordado estribillo “Sí podemos. Sí podemos. Sí podemos.”