La situación en España no deja tornarse cada vez más compleja. Alrededor de 750 mil personas se han manifestado hoy en las calles de Barcelona para exigir la liberación de los líderes independentistas que se encuentran detenidos por rebelarse al Estado español. Al acto “por la libertad de los presos políticos” acudió la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau. La presidenta del Parlament, Carme Forcadell, siguió el consejo de su abogado y evitó asistir pocas horas después de salir de prisión.

Resultó ser la manifestación más multitudinaria de las convocadas desde el pasado 16 de octubre, cuando el expresidente de la Asamblea Nacional Catalana (ANC), Jordi Sànchez, y el de Òmnium Cultural, Jordi Cuixart, ingresaron en prisión por sedición.

“Tenemos, aunque algunos estemos lejos y otros en la cárcel, una cita para expresar con un clamor unitario, con un clamor alto y claro, que queremos libertad y queremos democracia, que queremos en casa a todos los que están en la cárcel o fuera”, dijo el presidente catalán destituido Carles Puigdemont, que se encuentra en Bélgica reclamado por la justicia española.

En este mensaje, difundido por la televisión pública catalana TV3, Puigdemont animó a sus partidarios: “Nos hemos de volver a hacer escuchar, que todo el mundo escuche a estas voces plurales, que enviemos un mensaje muy nítido y muy claro”.

Como se sabe, son 10 los líderes independentistas que están en prisión preventiva como sospechosos de sedición y rebelión, ocho de ellos miembros del gobierno catalán. Puigdemont, se encuentra en Bélgica, país al que huyó para evadir rendir cuentas a la justicia.