intriago

En Ecuador, una ola de indignación se ha generado luego de conocerse que el sacerdote diocesano Luis Fernando Intríago, habría abusado sexualmente y torturado a por lo menos una docena de jóvenes. Los hechos tuvieron lugar en su antigua residencia al norte de la ciudad de Guayaquil, donde vivía de forma independiente, hace diez años.

Una de las víctimas, apodado “Gino P”, relató para un medio ecuatoriano que el cura lo ataba de manos y piernas para “hacerle sufrir”. Sumado a eso, ocurría toda clase tocamientos indebidos.

“Te hacía desnudar. Yo me quedaba desnudo, amarrado, porque te amarraba las piernas y las manos. La idea era hacerte sufrir porque si aguantabas, estabas haciendo una ofrenda. Cuando veía que se le estaba pasando la mano, paraba. En mi caso, me arrastró por una alfombra con los ojos vendados, las piernas amarradas, luego me llevó a la cama vendado. Esto es lo más asqueroso que me ha pasado, me da vergüenza… me trepó encima de él, como en una relación sexual. Nunca me penetró, no me tocó mis partes íntimas, por más que estuve desnudo. Pero me trepó encima de él, y con su barba como que me rozaba el pecho, el abdomen”, cuenta Gino P., hoy de 25 años.

Aunque Gino P no ha autorizado su nombre, varios jóvenes sí lo han hecho y se han puesto a disposición de las autoridades fiscales y eclesiales para llevar este caso hasta las últimas consecuencias.

De los entrevistados, Juan José Bayas, Diego Guzmán, Kevin Rivas, Andrés Viscarra, Gabriel Voelcker quisieron decir con sus nombres y apellidos lo que vivieron. Entre otros que han ocultado sus datos han sido apodados como Roger, Adrián, Lucas y Pedro.

Ha trascendido también que Intriago tuvo vínculos muy cercanos con el Sodalicio de Vida Cristiana, congregación católica peruana cuyo fundador y varios miembros han sido cuestionados por abusos de diversa índole. En este sentido, el diocesano es señalado como  el principal encargado de llevar el Sodalicio a Guayaquil.

A continuación, el testimonio filmado de Juan José Bayas:

Dejar respuesta