La semana pasada se presentaron documentos clasificados al presidente de los Estados Unidos, Barack Obama, y al presidente electo Donald Trump. Estos mencionan que operadores rusos afirman tener información personal y financiera sobre el señor Trump.

Las acusaciones se presentaron en forma de sinopsis de tan solo dos caras, que informarían sobre interferencia rusa en las elecciones presidenciales del 2016 del país norteamericano. Estas surgen, parcialmente, de memorandos, escritos en un periodo de dos meses, recogidos en un expediente por un exoperador del servicio de inteligencia británico, cuyos trabajos anteriores son considerados creíbles.

El FBI investiga la credibilidad y precisión de estas nuevas acusaciones. Estas se basan principalmente en fuentes rusas.

La sinopsis se redactó para comunicarle a Trump que estas indignantes acusaciones están circulando en las agencias de inteligencia, y llegarán también al congreso y a otros importantes miembros del gobierno. Asimismo, demuestran que Rusia no solo tenía información que perjudicasen a Hillary Clinton y al partido Demócrata.

Algunos funcionarios de inteligencia estadounidense consideran que esta evidencia que Moscú tenía como objetivo dañar a la candidatura de Clinton y apoyar a la de Trump.

La sinopsis  acusa también que había un intercambio continuo de información durante la campaña entre los representantes de Trump y los intermediarios del gobierno ruso, según dos funcionarios de seguridad nacionales. El expediente contiene afirmaciones gráficas de actos sexuales documentados por los rusos.

Puede encontrar el expediente completo en este enlace.