Un nuevo tiroteo en la capital francesa a conmocionado al mundo. Al menos un policía habría fallecido y dos oficiales más habrían resultado heridos como producto de la balacera ocurrida la noche del jueves, en París. El Estado Islámico ya reclamó la autoría del atentado. El acontecimiento ha generado gran alarma en el país, que se encuentra en estado de emergencia desde hace ya dos años.

El presidente de Francia, François Hollandes, se reunió con su gabinete de ministros y calificó el hecho de “un acto terrorista”. Poco después, la llamada “agencia de noticias” propia de ISIS, Amaq, confirmó que el acto fue cometido por uno de sus militantes.  La Yihad ha identificado al terrorista como Abu Yusuf al Beljiki, conocido por ellos como “El Belga”.

Los hechos transcurrieron en circunstancias en las que una furgoneta se estacionó al lado de una patrulla policial en la avenida Campos Elíseos. De pronto, “El Belga” saltó del vehículo y abrió fuego contra los hombres de la ley, propinándole un disparo mortal a uno de ellos con un rifle semiautomático. Posteriormente, avanzó por la acera y accionó el gatillo del arma contra dos efectivos más que se encontraban patrullando la zona, hiriéndolos de gravedad. Luego de esto, agentes del orden abatieron al sujeto.

Tras las primeras investigaciones, se cercó el vehículo en el que habría llegado el autor de tiroteo, con la finalidad de evitar la detonación de algún posible explosivo que pudiera encontrarse dentro. Si bien la policía francesa aún no revela la identidad del sujeto, primeras declaraciones indican que sería un sujeto conocido por las fuerzas de seguridad.

El atentado tiene lugar tan solo a 72 horas de las elecciones presidenciales del país europeo. De hecho, el atentado sorprendió a los 11 candidatos en una cadena pública televisiva, desde la cual expresaron su solidaridad mediante las redes sociales.

El martes, dos presuntos terroristas habrían sido detenidos en Marsella. Ambos pretendían realizar un atentado “inminente” contra las campañas electorales. En sus domicilios, los jóvenes tenían en su poder armas de fuego y material explosivo.