¡Perú ganó! La nación gritó con un solo sentimiento. La euforia se sintió hasta en el extranjero. Todos celebramos, porque todos ganamos. Pero, ¿qué transcendencia tiene esto? La celebración podrá durar días, semanas o meses hasta que el equipo enfrente una derrota. No quiero ser la aguafiestas que no celebra el triunfo de su país que luchó desde antes de que naciera para que este momento sea histórico. Pero quiero que nos demos cuenta de que hay otras cosas que podemos celebrar con aún más corazón y garra.

Hoy termina la COP23 en Alemania. Muchos líderes se reunieron para hablar de lo que se debe hacer para combatir el cambio climático. Pero detrás de las escenas ya se ha estado trabajando. Celebremos que China puso un límite a su consumo de carbono. Alegrémonos porque India ha instalado suficiente energía limpia para proveer de electricidad a 120 millones de personas (es el doble de lo que producían hace 2 años). Regocijémonos porque Canadá ha puesto una fecha de fin al consumo de carbón y es en 2030. En América Latina podemos aplaudir que México usará 50% de energías renovables en el 2050. Aunque Donald Trump decidió retirarse del acuerdo de París, las buenas noticias vienen también de Estados Unidos donde miles de empresas, cientos de ciudades y 13 estados han dicho claramente que aportarán su granito de arena para reducir la contaminación. Hay mucho que celebrar del lado ambiental, en el Perú ¿qué celebramos?

Del lado político en el mundo también se celebra. Robert Mugabe, ha sido el presidente de Zimbabue desde 1980. Hoy se encuentra bajo arresto domiciliario después de haber oprimido al país con su mando. Aunque los ciudadanos aún no celebran (porque no tienen el derecho de escoger a su siguiente dirigente aún), es un paso en la buena dirección para este país en búsqueda de verdadera democracia.

Podemos alegrarnos también que la memoria del atentado en Francia el 13 de noviembre hace 2 años nos recuerda la solidaridad mundial que se vivió. Los atentados simultáneos del estado islámico que hirieron a 683 personas no lograron el objetivo de sembrar terror a largo plazo. Los músicos ya volvieron al Bataclán. Las terrazas de los cafés se llenaron. Luego de las lágrimas y el estado de emergencia, las cosas retomaron su curso con más solidaridad, más sonrisas y mostrando que la prueba hizo a un país más unido que nunca.

Celebremos hoy el triunfo del Perú. Gritemos de emoción. Pero recordemos que el fútbol no nos mantendrá vivos. En Perú podemos celebrar también que el congreso de la República aprobó hacer efectivas las penas para los agresores de mujeres. Es decir que con 93 votos a favor (ninguna en contra y ninguna abstención) se podrá modificar el artículo 57 del código penal aumentando las consecuencias de la violencia. Así que celebremos las noticias como estas con grito de gol. Seamos conscientes de que las cosas van más allá del fútbol y nuestra pasión como país por el triunfo en este deporte. Para celebrar buenas noticias que durarán, tú ¿qué estás haciendo?

Lucidez.pe no necesariamente comparte las opiniones presentadas por sus columnistas, sin embargo respeta y defiende su derecho a presentarlas.