Un atacante suicida del Estados Islámico (ISIS) atacaría el jueves a un famoso santuario en el sur de Pakistán, matando al menos a 75 personas. Este sería el ataque más mortífero que ha sufrido el país en más de dos años.

Tres funcionarios de seguridad afirmaron que el atacante entró en el salón principal del santuario de Lal Shahbaz Qalandar en Sehwan y detonó su carga entre decenas de fieles. Al menos 20 mujeres y nueve niños estaban entre los muertos.

ISIS reclamó la responsabilidad del atentado en un comunicado difundido por su agencia de noticias Aamaq, señalando que su objetivo era atacar a una “reunión chií”. El grupo extremista considera a los chiítas como apóstatas y han atacado a la minoría chiíta de Pakistán en el pasado.

El primer ministro, Nawaz Sharif, prometió que las fuerzas de seguridad rastrearán a los autores del ataque.

“Cada gota de sangre de la nación será vengada y vengada de inmediato”, dijo el jefe del Ejército paquistaní, general Qamar Javed Bajwa, en un comunicado.