Los Presidentes de Estados Unidos y Francia, Donald Trump y Emmanuel Macron, respectivamente, protagonizaron un entretenido episodio durante las celebraciones de las festividades del país europeo. Y es que ambos estrecharon las manos durante un buen rato, tanto que nadie entendía por qué no se soltaban de una vez por todas.

Un efusivo Donald Trump sostuvo la mano de su homólogo Frances y hasta la acercó a su pecho, no dejándose entender de lo que quería expresar. Durante varios segundos, la prensa captó extraños movimientos de manos e, incluso, no se soltaron cuando tuvieron que saludar a las esposas de cada uno.

La prensa internacional ha especulado que este gesto sería la contraparte de un tenso encuentro que tuvieron en Bruselas, semanas atrás, donde ambos líderes mundiales se saludaron con frialdad y aparente enemistad.

En el siguiente video, se apreciará a un Trump que pareciera no querer soltar la mano de su par europeo. El estadounidense propina pequeños golpes de fraternidad en los brazos, pecho y hombro a un visiblemente incómodo Macron.

Este tipo de gestos están llenos de carga simbólica en el caso de Donald Trump. Sus saludos son analizados e interpretados como un dato más en los encuentros con otros dirigentes internacionales. Y dan cuenta de la frialdad o sintonía en cada una de estas citas.