Recientemente se ha firmado la Declaración de Quito en la Conferencia Internacional sobre Desarrollo Urbano Sostenible HABITAT III, cuyo principio es el “derecho a la ciudad” orientado hacia la creación de ciudades inclusivas con espacios públicos accesibles a todos los ciudadanos. En este contexto conversamos con el arq. Enrique Rovira-Beleta, invitado por la Universidad Científica del Sur para dictar la Maestría Internacional de Ergonomía Laboral. Enrique, quien reformuló su vida debido a que un virus que atacó su columna vertebral desde 1982 lo llevó a comenzar a caminar usando una silla de ruedas. Responsable de la Accesibilidad y la Supresión de Barreras Arquitectónicas de los Juegos Olímpicos y Paralímpicos en Barcelona 1992 y dedicado a la cátedra y asesoría internacional sobre accesibilidad universal para las ciudades, nos comparte sus conocimientos:

¿Cómo define la accesibilidad universal en las ciudades?
Es la característica en las vías, plazas, calles, transporte que permite a todos los usuarios y sobre todo a las personas mayores circular sin dificultad. En la Av. Larco, en Miraflores por ejemplo, tenemos semáforos audibles con mensajes en español e inglés y eso no lo he visto en ningún otro país.

¿Cuál cree es la principal característica de una ciudad accesible e inclusiva?
Lo más importante es el transporte porque la gente con movilidad reducida que no puede hacer grandes desplazamientos requiere de taxis y buses, de lo contrario no puede integrarse a la sociedad y llevar una vida autónoma. También es vital una buena señalización porque las personas adultas mayores y las que personas con discapacidad cognitiva se desubican.

¿Cómo debería ser una ciudad inclusiva?
Es un sueño: el ciudadano debería sentir la calle suya, sentirla con el tacto, con el olfato. Pero, ¿cómo?. Simple. Se debería personalizar la calle, haciendo que tenga colores, sabores y olores propios del ciudadano. Imagina una calle de un color, con plantas con aromas escogidos por los ciudadanos….el ciudadano sentiría que la calle es suya.

¿Cuál es la importancia de una ciudad inclusiva para los ciudadanos?
Esto es la marca de la ciudad. La accesibilidad se puede convertir en una marca y personalizarse con colores, olores, sabores de cada vecindario. Por ejemplo, el himno del Club Barcelona es cantado en el estadio del NOU CAMP con pantallas leds por todos los hinchas, porque aparece el texto en el video; entonces personas sordas, con discapacidad cognitiva, niños, jóvenes, todos corean el himno. El himno del club es una marca con el plus de la accesibilidad. ¡Fabuloso!

¿Cuál es la ruta para la planificación de una ciudad inclusiva?
Hay que formar a todos los técnicos municipales de cada distrito de Lima para que descubran todos los detalles de la accesibilidad y cumplir con la norma técnica. La accesibilidad debe pasar desapercibida en la ciudad a través del “diseño universal”. Niños, madres gestantes, adultos mayores, personas con talla baja, personas con discapacidad, todos la pueden usar. Mientras tanto se deben efectuar proyectos-prototipo que demuestren cómo se logra que la ciudad sea inclusiva. Hay que tener buenas prácticas de gestión de la accesibilidad que logre la inclusión
¿Cuál debería ser la tarea pendiente del gobierno central en una planificación de accesibilidad para la ciudad?
Los políticos deberían entender que las persona con discapacidad no somos un voto somos 5 votos; porque si se soluciona nuestra autonomía para caminar en la vía pública y la vivienda, entonces toda la familia lo agradecerá y ganarán 5 votos, porque les han dado felicidad.

Las empresas constructoras creen que acondicionar medidas de accesibilidad sería costoso, ¿cuál es su opinión?
Muchas empresas están acostumbradas a trabajar sin incluir las medidas de accesibilidad necesarias para darles comodidad a las personas con discapacidad. Por ejemplo, una manija de palanca cuesta lo mismo que una manija redonda; pero -para un persona con movilidad reducida en las manos-, con la primera puede abrir la puerta y con la segunda no.

Ha visitado el interior del país en este viaje, ¿qué ha despertado su atención en materia de accesibilidad?
Me ha impresionado la actitud positiva de las personas en la selva Amazónica, porque con las dificultades del entorno natural, todo el mundo te intenta ayudar. He caminado en silla de ruedas por una ruta de concreto en el poblado de Santa María de Ojea, que conecta la escuela, la plaza Mayor, la cancha de fútbol, el municipio y lo hice por la misma vía, junto con todos. Impresionante.

 Y ¿en materia de inclusión?
Vi trabajando a un joven en silla de ruedas que vendía refrescos, muy feliz, animado por vivir. Eso es inclusión en la vida real.

¿Cuál debería ser la participación de las personas con discapacidad en el diseño de la ciudad?
Las persona con discapacidad pueden dar su opinión, pero es el técnico quien decide según la norma técnica buscando los “ajustes razonables” del caso.

¿Cuál es el principal reto de la Declaración de Quito para transformar las ciudades en Latinoamérica?
La titularidad de la vereda debe ser del municipio. Este debe decir qué mobiliario urbano debe colocar como sucede en todo Europa. El vecino participa dando sugerencias pero la propiedad del vía y las decisiones sobre la accesibilidad deben ser del municipio. Otro reto importante para Latinoamérica es la implementación de rutas de evacuación accesibles en hospitales, cines, casas de reposo, etc.