La periodista de Latina, Lorena Álvarez, volvió a referirse a los casos de agresión contra la mujer en las relaciones de pareja. Como se sabe, Álvarez hizo una denuncia a su expareja, el economista Juan Mendoza, por agresiones físicas.

En una columna de opinión publicada hoy en El Comercio, Lorena Álvarez escribió lo siguiente:

Soy una mala mujer porque lo denuncié. Mala mujer porque no consideré su carrera, su trabajo, su pluma, sus aspiraciones políticas. Soy una mala mujer porque no pensé en su familia. Mala mujer porque no acepté que me siga golpeando, escupiendo, insultando, controlando. Soy una mala mujer porque abrí la puerta de mi habitación y me senté en una comisaría. Mala mujer porque sobreviví para contarlo”.

El pegalón sistemático sabe dónde golpearte, las partes del cuerpo donde es más difícil dejar moretones o marcas. No es tonto. Planifica. Trabaja meses, años, dinamitando tu autoestima, aislándote de tu familia y amigos. Aquellos que detectarían las señales de alerta ya no están cerca para cuidarte. Y cuando ataca, te abruma la vergüenza, el miedo. Si eres figura pública, peor. Olvídate de tu privacidad. Tendrás que soportar que te tilden de todo”.

“La primera vez que un hombre te golpea es su culpa, la segunda es tuya porque estás dejando que te maltrate. Le estás diciendo con tu pánico que no vales nada y eso no es cierto. Tenemos la obligación de denunciar. Las mujeres tenemos que cerrar filas contra esta epidemia de maltrato y abuso. Los hombres también tienen que ayudar. Como país tenemos que dejar de dudar de la víctima o esperar un video o hueso roto. Denunciar es mucho más duro cuando todos te miran escépticos”.

Si te grita, no te ama; si te pega, no te ama; si te humilla, no te ama. ¿Somos malas mujeres por no dejarnos matar y denunciar a nuestros agresores? No. Son ellos los malos hombres y merecen ser sancionados por la ley y por la sociedad, y ahora que anuncian un registro de agresores, bienvenido sea, que la vergüenza los persiga”.

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