Esta semana, producto de las protestas organizadas por el SUTE, los rieles del tren que une Cusco con Machu Picchu quedó arruinado, lo que generó posteriormente el descarrilamiento de uno de los vagones del conocido tren de la empresa PeruRail.

El hecho se registró en inmediaciones de la localidad de Aguas Calientes, donde el vagón de número 1043 se volteó hacia el lado izquierdo sin llegar a caer del todo. Afortunadamente, no habían pasajeros a bordos que pudieran resultar heridos.

El descarrilamiento ocurrió la noche del último martes, luego de ello la empresa anunció la suspensión del servicio de trenes para Machu Picchu durante los días 12 y 13 de julio, debido a la huelga de los docentes.

Dichas protestas en Cusco han llegado a ser noticia a nivel internacional dañando la imagen turística del país. Agencias de noticias como AFP y Reuters informaron que miles de turistas quedaron varados ayer en Machu Picchu, debido a la huelga que acatan los profesores de dicha región.

“El servicio de trenes a la ciudadela inca Machu Picchu, meca del turismo en Perú, se suspendió 48 horas a partir del miércoles ante la amenaza de bloqueo de vías por un paro en Cusco, informó la empresa británica PeruRail, concesionaria de la ruta”, señala la prensa internacional.

“Nuestros servicios a Machu Picchu por la huelga y las agresiones que hemos estado sufriendo se han cancelado hoy y mañana en su totalidad”, comentó a AFP un vocero de PeruRail que requirió no ser identificado.

“Estamos coordinando la evacuación de pasajeros que se hayan quedado varados en la estación de Aguas Calientes del distrito de Machu Picchu”, al pie de la montaña sobre la que se encuentra la ciudadela de piedra, indicó la fuente. PeruRail transporta entre 1.000 y 2.000 pasajeros por día.