alan keiko
Eduardo Herrera Velarde
Consultor en prevención penal y estrategias de lucha contra la corrupción.

¿Es realmente un abuso decir que algunos partidos funcionan como organizaciones criminales? Todo depende del cristal con que se mire la situación.

En materia de lavado de activos, existe un término conocido con las siglas PEP (persona expuesta políticamente). De por sí, el término trae a colación que, de manera simple, estás en vitrina por ser una persona que ocupa u ocupó un puesto de relevancia política. O sea, no te rajes si te investigan por casi todo, pues para eso decidiste entrar a esa lid. Claro, esto no supone de ningún modo tolerar que se hagan investigaciones sin indicios razonables.

Una organización sin ningún control o filtros para recibir dinero y que, de pronto, tiene suficiente patrimonio para bancar campañas electorales o movilizaciones de todo tipo, ¿no es un hecho relevante como para ser sometido a investigación?

Decir por lo antes expuesto que esa es una organización criminal puede sonar horrible y desproporcionado, pero, valgan verdades, es a lo que nos sometemos todos los ciudadanos al ser denunciados. Por ejemplo, si mañana a alguien se le ocurre la idea de señalarme por un ilícito y me denuncia, tendré la etiqueta de ser presunto autor de un delito. Millones de peruanos estamos bajo esa lupa ¿Por qué deberíamos esperar que un PEP no lo esté?

Siguiendo la idea anterior, hay que tener en cuenta que, como ha sucedido en el caso del Partido Nacionalista Peruano, se ha venido corroborando como en los dos recientes casos publicitados, con indicios más que razonables que el concepto de organización criminal calzaría ¿Por qué esperar que en los casos del PAP o FP no pase algo similar dado el contexto descrito líneas arriba?

Me molesta, debo decirlo, que los personajes involucrados quieran merecer un trato distinto, cuando son perfectamente iguales a todos los que padecemos el sistema de administración de Justicia. Incluso podría decirse que están un paso más adelante en exposición. Por eso me indigna la pretensión de privilegios que las dos personas que encabezan esos partidos demandan sacando a su guardia dorada parlamentaria a protestar; esa suerte no la tenemos los demás.

En simple, ay Jalisco no te rajes.