pablo de la flor
Eduardo Herrera Velarde
Consultor en prevención penal y estrategias de lucha contra la corrupción.

Sin duda alguna el reto de evitar corrupción en el proceso de re-construcción ha pasado a cobrar quizá mayor relevancia que su mismo aspecto central (gestionar eficientemente los recursos para re-construir).

Diera la impresión, en este contexto, que hemos elegido autoridades inimputables en varios de los Gobiernos Regionales y Locales y que se da por sentado que todos son proclives a manejar irregularmente los fondos asignados. Ojo con esto porque implica varias lecciones a tener en cuenta en el mediano plazo (próximas elecciones).

Es importante separar la paja del trigo. No necesariamente el dispendio o el mal uso de recursos es sinónimo de corrupción, aunque casi siempre están asociados íntimamente. Resulta entonces relevante saber que en algunas ocasiones gestionar mal (no saber usar los recursos o usarlos mal) es un asunto endémico de la administración pública nacional (sino basta ver cuánto dinero se devuelve de partidas presupuestales, por ejemplo).

El Director de la reciente autoridad para la reconstrucción ha sido muy puntual en señalar que no trabajarán con empresas impedidas de contratar con el Estado, lo cual es una obviedad porque no pueden contratar legalmente con empresas impedidas. Entiendo que quizá lo que quiso señalar es que no contarán con empresas con prácticas de corrupción; y eso sí marca una diferencia cualitativa poniendo la valla mucho más alta en términos de contratación pública.

Más allá de afinar el proceso mismo de contratación para hacerlo más transparente y menos proclive a la oscuridad corrupta, buscar agentes limpios denota, considero yo, básicamente dos esfuerzos esenciales: 1) investigar a las empresas que postulen (para saber si por ejemplo tienen en su interior algún accionista cuestionado) y 2) que las empresas postulantes – todas – tengan programas anticorrupción como requisito de elegibilidad. Esto sin contar claro las famosas cláusulas anticorrupción entre otras medidas de prevención.

El reto de la re-construcción está planteado con muchos baches, el éxito de la misma está centrado en llegar a la meta sin cortar camino.