Manuel Eguiguren

Co-Fundador de Diario Lucidez.pe

Este año que finaliza, cumplieron 130 años del nacimiento de Luis Antonio Eguiguren Escudero  (Piura, 21 de julio 1887 – Lima, 15 de agosto 1967), único peruano democráticamente electo para presidir los tres poderes del Estado. En honor a Eguiguren fue que se promulgó en 1988, Día del Humanista Peruano, según la Ley N° 24899.

Luis Antonio Eguiguren dedicó su vida entera a la patria, intentando, por medio de su fecunda labor académica y jurisprudencial, dar un aporte significativo al Perú. Sin embargo, es de su trayectoria política de la que quiero hablar en esta ocasión.

En 1931 fue electo miembro de la  Asamblea Constituyente, de la cual fue presidente por haber sido el congresista más votado. Lejos de enriquecerlo, los honorarios recibidos por desempeñar esta importantísima posición dentro de la vida constitucional de un país, fueron destinados íntegramente a la compra de útiles escolares para los niños de su Piura natal.

En 1932,  en el marco de la presión ejercida por el poder Ejecutivo sanchecerrista, a través de la elocuente Ley de Emergencia de 1931, varios de los miembros de la Asamblea Constituyente fueron apresados por ser opositores al gobierno. Ello provocó que Eguiguren se ponga al frente y proclame que ningún político, ni mucho menos, un miembro de su congreso constituyente sería apresado. Esto trajo como consecuencia que se autoexilie en Chile un par de años.

Para 1934 Sánchez Cerro, conocido de la infancia de Eguiguren, se encontraba descansando en el Presbítero Maestro, sin embargo, sería el mariscal Oscar R. Benavides quien se encargaría de asestar la estocada final.

Ese mismo año Eguiguren fundó el diario y la editorial ‘Ahora’ con el objetivo de tener una forma de difundir sus ideas políticas, pero por sobre todo, alentar a la incipiente libertad de prensa en nuestro país. Esto produjo que un paranóico Benavides, en un intento parcialmente exitoso de reaplicar la Ley de Emergencia sanchecerrista de 1931 (creada para eliminar al presidente Leguía), logre expropiar y cerrar la editorial y el diario.

En 1936, ya en la madurez de su vida, Eguiguren postuló a la Presidencia de la República, con el lema “¡Solo el patriotismo salvará el Perú!”, consiguiendo la victoria en las urnas. Empero, el Presidente Oscar R. Benavides, a quien luego Eguiguren llamaría “El Usurpador”, presionó al Jurado Nacional de Elecciones con el fin de anular las elecciones.

En un gesto consecuente con sus ideales, el JNE no cedió ante Benavides. No obstante,  Benavides logró su objetivo presionando al congreso. El por qué y su análisis es otra historia… historia que, como se imaginará, es poco creíble y, por ello, el JNE acertadamente reconoce a Eguiguren como presidente electo de 1936, así como posteriormente lo hicieron presidentes como Fernando Belaunde, Alan García y el hoy tan polémico Alejandro Toledo.

Por si fuera poco, Eguiguren se mantuvo en arresto domiciliario hasta 1939. Año en el que el Perú, bajo el mandato Manuel Prado, pudo por fin respirar, luego de casi una década, con represión. Por ello Eguiguren pudo comenzar  su carrera judicial e, imitando a su padre, Francisco José, ocupó la presidencia de la Corte Suprema de justicia en 1953, en un Perú bajo el mandato de Manuel Odría.

Pero ¿de qué sirvió tanto sacrificio? ¿De qué sirve que Grau se inmortalizara en el combate de Angamos? ¿De qué sirve que Bolognesi quemara hasta el último cartucho y muera en las arenas de Arica? ¿De qué sirve el sacrificio de Quiñones? ¿De que sirve que Olaya de mil vidas por la patria? ¿De qué sirve que San Martín proclame al Perú libre e independiente? Estamos a puertas de cumplir 200 años como país: ¿ya nos hemos preguntado quiénes somos y hacia dónde vamos? ¿qué queremos ser? ¿cuál queremos que sea el Perú, para nuestros hijos, nietos….?

¿De qué sirve entonces el sacrificio de Eguiguren por la democracia? hoy tenemos a todos los ex presidentes perseguidos o en prisión –salvo uno-  y, además, nos alegramos por tener a uno y su esposa inclusive con prisión preventiva ¿No deberíamos estar apenados?

El lema de campaña de Eguiguren fue “¡Solo el patriotismo salvará el Perú!”. Me queda claro, que si la clase política y los mismos peruanos actuásemos con patriotismo con miras al 2021 tendríamos algo que celebrar. Pero sin duda falta mucho y tenemos que ponernos a trabajar en ello.

*Artículo publicado originalmente el 21 de julio de 2017. Versión modificada.

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